Decíamos ayer que en esta lucha electoral sólo hay dos PROGRAMAS. Dos ideas. Tres candidatos. Dos son neoliberales y uno es nacionalista. Los dos neoliberales, que sostienen el programa, NO DEL Y PARA EL PUEBLO, sino de los millonarios amigos de Salinas, son Anaya y Meade.
Sin embargo entre ellos dos hay pleitos de fracciones de la burguesía. Meade ha dicho que Ricardo Anaya se enriqueció desde el gobierno (5 de marzo de 2018.https://www.youtube.com/watch?v=D05v6BHF6KE) Que mintió en el monto de su patrimonio y en su tres de tres. Que sus ingresos son producto de las empresas “fantasma”. Lo acusa de peculado, pues.
Anaya ha dicho de Meade que es un pillo, que es el padre de los gasolinazos y que además se robó 500 millones de pesos cuando era Secretario de Desarrollo Social. Uno y otro se acusan de ladrones. (http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/nino-copion). Véase por favor. Nosotros no mentimos.
Pero antes, Anaya elogiaba a Meade cuando éste era Secretario de Desarrollo Social. Innegable. Usted lo puede ver aquí:
(https://www.youtube.com/watch?v=DA7ZnX7U1gk) Sin embargo es sorprendente que siendo Secretario, Meade no se haya dado cuenta de las suciedades en el manejo de dinero que hacía Rosario Robles…
No se dio cuenta de que Alfredo del Mazo tenía las manos metidas en el asunto de la sustracción de dinero de Banobras para entregarlo a 126 empresas inexistentes y que luego ese dinero se “esfumaba”. Y no es cualquier cantidad. No se dio cuenta de que Eruviel Ávila y un equipo de gobernantes corruptos estafaron al erario público y sustrajeron casi 8 mil millones de pesos en esa operación. Sólo en esa. Meade no veía.
Meade dice que vigilar no era su función, eludiendo su grave responsabilidad. No. Se trata de que Meade siendo parte del gabinete de Calderón y de Peña Nieto, comparte los éxitos y los fracasos. Compartió todas las maniobras de Calderón contra los trabajadores y sobre todo contra el Sindicato Mexicano de Electricistas y la persecución criminal contra Napoleón Gómez Urrutia, y compartió en el gabinete de Peña la represión al magisterio, los gasolinazos, la deuda de casi 10 billones de pesos y de la privatización del petróleo. Y eso es una gran traición a México.



